Demanda consolidada
Cinco décadas de operación construyeron una cartera que se hereda entre generaciones: hoy se alojan los hijos de los hijos de los primeros huéspedes. La ocupación no depende de la pauta publicitaria.
Hotel y apart sobre casi una manzana completa en Ostende, Pinamar, a metros del mar y con acceso privado a la playa. Se transfiere el negocio en marcha, con su marca, su equipo y su cartera de clientes.
La oportunidad
Muy pocas veces sale al mercado un complejo hotelero con esta combinación: ubicación irrepetible, medio siglo de trayectoria y una demanda que se renueva sola. Quien compra no arranca de cero: entra a operar sobre una estructura probada.
Cinco décadas de operación construyeron una cartera que se hereda entre generaciones: hoy se alojan los hijos de los hijos de los primeros huéspedes. La ocupación no depende de la pauta publicitaria.
Casi una manzana completa con frente a la Avenida Rambla Sud y acceso privado e interno a la playa, sin cruzar la calle. Una posición que hoy sería imposible de reconstruir.
La operación se estructura como venta de la sociedad, con la documentación al día. Se transfiere el negocio completo: marca, instalaciones, equipo de trabajo y base de clientes.
El complejo
El complejo nació como un hotel pequeño a mediados de los años setenta y creció durante cinco décadas hasta ocupar prácticamente toda la manzana. Con el tiempo se sumó el apart, que amplió la capacidad y diversificó el tipo de huésped.
Hoy conviven el hotel y los departamentos del apart sobre el mismo terreno, compartiendo pileta, parque, parrillas y estacionamiento. Eso permite operar dos productos distintos —hotelería tradicional y alojamiento por unidad— con una sola estructura de costos.
Ambos edificios integran la venta. El detalle de habitaciones y unidades se entrega en la carpeta de la operación.
El terreno
El complejo ocupa la mayor parte de la manzana 448, delimitada por la calle Biarritz, la calle Perú y la Avenida Rambla Sud. Una superficie de esta escala, a esta distancia del mar, es un activo que prácticamente no vuelve a aparecer.
| Lote | Superficie |
|---|---|
| Lote 1 | 401,19 m² |
| Lote 5 | 525,00 m² |
| Lote 6 | 525,00 m² |
| Lote 7 | 525,00 m² |
| Lote 8 | 401,82 m² |
| Lote 9 | 412,11 m² |
| Lote 10 | 435,87 m² |
| Lote 11 | 402,38 m² |
| Lote 12 | 525,00 m² |
| Lote 13 | 525,00 m² |
| Lote 14 | 525,00 m² |
| Total · 11 lotes | ≈ 5.203 m² |
La manzana da directamente a la avenida costanera, con el médano y la playa del otro lado. El acceso al mar es interno del complejo.
Nota técnica. Las superficies surgen del plano de mensura de la manzana 448. La medida final queda sujeta a la verificación de la mensura y los títulos. El sector restante de la manzana no integra la operación.
El negocio
El complejo concentra su operación en el verano y trabaja a pleno durante toda la temporada. El resto del año permanece cerrado, lo que reduce costos fijos y simplifica la gestión.
La operación se concentra en el verano. Fuera de ese período el complejo permanece cerrado, con la estructura desmontada y sin costos de operación.
Información económica. Los datos de facturación, ocupación y tarifa media se entregan en la carpeta de la operación, a interesados calificados y bajo acuerdo de confidencialidad.
La operación
La venta se estructura como transferencia societaria. Es el mismo mecanismo con el que la familia propietaria ordenó históricamente sus negocios, y permite que la continuidad operativa no se interrumpa.
La documentación societaria, impositiva y habilitante se encuentra en regla y disponible para su revisión durante el proceso de due diligence.
La transferencia contempla la continuidad del personal y de las reservas, para que el complejo pueda abrir la temporada siguiente sin interrupciones.
La familia propietaria acompaña el traspaso del know-how operativo: proveedores, criterios de gestión y trato con la cartera de clientes.
Compartimos la información económica, el detalle de unidades y las condiciones de la venta con interesados calificados. Coordinamos también la visita al complejo.